• Septiembre
  • 28
  • 2007

La historia del HPV, otro virus de transmisión sexual

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Se lo estudia desde hace veinte años

  • -Se localiza en la zona genital
  • -Cuando se lo diagnostica, es fácil de erradicar en el ciento por ciento de los casos
  • -Si no, es un factor de riesgo de cáncer de cuello uterino
    ANDREA CATALANO
    Otro virus de transmisión sexual pone en riesgo a la salud femenina. Se trata del HPV, más conocido como el virus del papiloma humano. Si alguien lo manifiesta, puede hacer un tratamiento que cura en un 100 por ciento la zona afectada. Pero si se deja estar, puede convertirse en un factor de riesgo del cáncer de cuello uterino.Gustavo Amestoy, jefe de Patología Cervical del Centro de Estudios Médicos e Investigación Clínica (CEMIC), explicó a Clarín que existen dos grandes grupos del HPV -conocido como virus del papiloma humano-: los que provocan lesiones a nivel de la piel y a nivel de las mucosas. En este último caso, su mayor incidencia se produce a nivel de la mucosa genital. Y afecta tanto a mujeres como a hombres.Pero el mayor riesgo lo corren las mujeres. Es que hoy se piensa que en el 99 por ciento de los casos de cáncer de cuello uterino aparece un tipo de HPV de alto riesgo, señaló Amestoy.Pero no hay que alarmarse: el especialista aclaró que esto no quiere decir que todas las mujeres que tengan el virus papiloma van a contraer cáncer de cuello uterino. El HPV es una condición necesaria pero no suficiente esto. Para dar más tranquilidad, apuntó que menos del 2 por ciento de las mujeres que manifiestan HPV de alto riesgo desarrollan un cáncer maligno.Para se llegue a este punto, la presencia del HPV debe combinarse con otros factores que, a su vez, deben darse según un orden.El tabaco, alguna condición de tipo hormonal, la aparición de otros virus y el background genético son otros de los factores que, también combinados de una manera determinada, pueden derivar en un cáncer de cuello. A nivel hormonal las sospechas crecen porque no es casual que afecte a la mujer en edad reproductiva, destacó.El HPV se transmite, principalmente, por vía sexual, aunque también pueden aparecer otras formas de contagio. Se manifiesta por la aparición de verruguitas -llamadas condiloma acuminado- que, a veces, provoca picazón.El virus se detecta a través del Papanicolaou y la colposcopia. Si existen dudas, se recurre a una biopsia que es la que, con total certeza, da el diagnóstico.Amestoy explicó que es difícil prevenir su aparición. Pero tiene esperanzas en que, en unos años, ya esté desarrollada una vacuna profiláctica que, en el caso de las mujeres sanas, impida el ingreso del virus y, en el caso de quienes hayan contraído el virus, actúe a través de la inmunidad. Por el momento, todo esto sólo forma parte de pruebas de laboratorio.El especialista, miembro de la Sociedad Argentina de Ginecología, también destacó que es muy difícil determinar la vía de transmisión, ya que el período de latencia del HPV puede ser de varios años. Puede ingresar en un momento de la vida de una persona y manifestarse después de un tiempo. Todo eso dependerá de varios factores, remarcó.Además, mientras el virus no está activo es difícil diagnosticarlo. Su presencia en la población es alta, aunque no se tienen estadísticas exactas. Lo único que se sabe es que, cuando se recurre a técnicas de hibridación molecular -técnicas sofisticadas para detectar la presencia del virus-, el resultado es que una de entre 3 a 5 personas lo tiene.Sin embargo, otros especialistas, como Claudio Chilic, del Centro de Estudios de Ginecología y Reproducción, recomiendan el uso del preservativo para prevenir el contagio de cualquier enfermedad de transmisión sexual.Si el virus aparece, se debe hacer un tratamiento de destrucción: esto es, atacar las lesiones que produce. Para ello se recurre a una electrocoagulación, a una criocirugía, a una vaporización por láser y/o curaciones con ácido tricloroacético, entre otros tratamientos. Esto no quiere decir que el virus desaparece, ya que puede permanecer sin manifestarse. De hecho, las personas que han tenido varicela siguen con el virus en su cuerpo pero no se expresa por segunda vez.Amestoy indicó que, luego del tratamiento, el virus puede volver a aparecer. Pero destacó que, a veces, la manifestación del virus actúa como agente inmunológico y no vuelve a expresarse. De hecho, una mujer que tuvo HPV y se curó está en la misma condición que una mujer que nunca lo tuvo.Tanto el hombre como la mujer están expuestos a contraer el mal. En la mujer es más fácil detectarlo porque en su zona genital es más fácil obtener una muestra representativa: el cuello del útero es una región de gran actividad celular y la célula es más susceptible a la acción del virus. En el hombre, en cambio, el pene no reúne estas características orgánicas. Por eso, la relación entre el HPV y el cáncer de pene es prácticamente remota.
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    http://www.clarin.com/diario/1998/02/16/e-03601d.htm

    • Septiembre
    • 25
    • 2007

    Anticoncepción de Barrera. El diafragma (DIU)

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    El diafragma es un objeto consistente en media esfera de plástico que posee un borde anular en cuyo interior hay una lámina metálica plana o en espiral, la cual permite su ajuste entre la vagina y el cuello uterino.

    Este método, al constituir una barrera entre la vagina y el útero, impide el paso de los espermatozoides hacia el interior del útero. Los músculos vaginales permiten la sujeción del diafragma, pero como la vagina tiende a aumentar su profundidad durante el acto sexual, resulta necesario el uso de espermicidas al emplear el diafragma. Además, los espermicidas ofrecen cierta protección contra algunas enfermedades de transmisión sexual.

    Los diafragmas están disponibles en varios tamaños. El ginecólogo aconsejará el más adecuado y enseñará a la mujer la forma de inserción del mismo, resumida a continuación: en primer lugar, se cubren con espermicida el borde y el interior del diafragma; acto seguido, éste debe ser doblado en forma de media luna e introducido en la vagina con el lado del espermicida hacia arriba; entonces debe empujarse el borde inferior hasta que encaje detrás del hueso púbico; por último, se comprueba si el diafragma cubre el cuello uterino y se introduce en la vagina una segunda dosis de espermicida.

    El diafragma debe insertarse poco antes de la relación sexual y ser retirado seis u ocho horas más tarde; si se produce un nuevo contacto sexual antes de que transcurra ese tiempo, basta con introducir en la vagina una nueva dosis de espermicida, sin retirar el diafragma. Cuando éste es finalmente extraído, debe ser lavado con agua fría y jabón, cubierto de talco y guardado en su estuche junto con el espermicida. Debe renovarse cada dos años, incluso antes si se observa en él alguna alteración o si la mujer cambia de peso de forma significativa; además, periódicamente el ginecólogo verificará si se trata del tamaño adecuado, pues las medidas del fondo de la vagina y del cuello uterino pueden experimentar alguna variación.

    Este método resulta especialmente útil para las mujeres a las que por alguna razón se recomienda que no utilicen la píldora ni el DIU, y también para las que tienen relaciones sexuales ocasionales o poco frecuentes. Por el contrario, este método no debe utilizarse en aquellos casos en los que la mujer presente malformaciones vaginales o del cuello uterino, vaginitis, cervitis o inflamaciones del útero.

    Los principales inconvenientes que puede presentar este método son que puede favorecer las infecciones vaginales o del tracto urinario en algunas mujeres, y que el látex o los espermicidas pueden provocar algunas reacciones alérgicas.

    Su eficacia se cifra en torno a un 97 ó 98%, es decir, por cada 100 mujeres que usan el diafragma con espermicida y de forma correcta durante un año, sólo se producen 2 ó 3 embarazos accidentales.

    • Septiembre
    • 25
    • 2007

    Recomendaciones para el uso del preservativo

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    Es importante que los preservativos se usen correctamente. Las recomendaciones al respecto son:

    -Conservar los preservativos en lugar fresco y seco, sin exponerlos a la luz ni al sol, ya que pueden deteriorarse.

    -Comprobar la fecha de caducidad.

    -Abrir el envoltorio con cuidado, evitando que objetos cortantes (por ejemplo, anillos), estropeen el preservativo

    -Si el preservativo no incorpora receptáculo, se tiene que crear dejando un espacio libre de 1 ó 2 cm. por delante de la punta del pene. Si ya lo tiene, hay que apretar este receptáculo, en el momento de poner el preservativo, para expulsar el aire. Cómo ponerse el preservativo: 

    -Desenrollar el preservativo hasta la base del pene, con el pene en erección y antes de empezar la relación.

    -Para quitarse el preservativo, hay que cogerlo por la base, antes de que la erección decaiga y sin derramar el contenido.  Vigilar que no se deslice el preservativo del pene antes de retirarlo después de la eyaculación. Cómo quitarse el preservativo:

    -Procurar que no se rompan al manipularlos. Si esto ocurre durante el acto sexual, hay que reemplazarlo inmediatamente.

    -No volver a utilizar el mismo preservativo. Se debe tirar a la basura porque el material de que está hecho no es biodegradable.

     www.seg-social.es

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