Tocarse y Acariciarse
Miércoles, Enero 31, 2007
El tocarse y acariciarse son actos placenteros, gratificantes, sensuales y sexuales. Desde la más tierna infancia, tocarse es crucial para el desarrollo emocional y para el correcto desarrollo de la propia imagen. En la edad adulta es importante fuente de satisfacción y comunicación. El tocarse, el acariciarse y el mimarse pueden ser actos enriquecedores y satisfactorios de comunicación sensual en sí mismos. Algunas personas parece que sólo lo consideran apropiado cuando va a seguir el coito o algún otro acto sexual, pero el verlos en un contexto tan limitado es infravalorar esta forma de contacto erótico. De todas formas, no es un acto obligatorio, ni un requisito para expresar una sexualidad libre y tampoco debe ser algo estructurado.
Algunas partes del cuerpo, las zonas erógenas, son especialmente sensibles al tacto: tanto en un hombre como en una mujer los genitales constituyen el ejemplo más obvio; pero todas las partes pueden dar placer si se tocan con esa intención. Las formas en que las personas responden al ser tocadas en las distintas zonas son diversas, como también lo son ante los diferentes tipos de caricias.
