Anticoncepción de Barrera. El diafragma (DIU)
El diafragma es un objeto consistente en media esfera de plástico que posee un borde anular en cuyo interior hay una lámina metálica plana o en espiral, la cual permite su ajuste entre la vagina y el cuello uterino.
Este método, al constituir una barrera entre la vagina y el útero, impide el paso de los espermatozoides hacia el interior del útero. Los músculos vaginales permiten la sujeción del diafragma, pero como la vagina tiende a aumentar su profundidad durante el acto sexual, resulta necesario el uso de espermicidas al emplear el diafragma. Además, los espermicidas ofrecen cierta protección contra algunas enfermedades de transmisión sexual.
Los diafragmas están disponibles en varios tamaños. El ginecólogo aconsejará el más adecuado y enseñará a la mujer la forma de inserción del mismo, resumida a continuación: en primer lugar, se cubren con espermicida el borde y el interior del diafragma; acto seguido, éste debe ser doblado en forma de media luna e introducido en la vagina con el lado del espermicida hacia arriba; entonces debe empujarse el borde inferior hasta que encaje detrás del hueso púbico; por último, se comprueba si el diafragma cubre el cuello uterino y se introduce en la vagina una segunda dosis de espermicida.
El diafragma debe insertarse poco antes de la relación sexual y ser retirado seis u ocho horas más tarde; si se produce un nuevo contacto sexual antes de que transcurra ese tiempo, basta con introducir en la vagina una nueva dosis de espermicida, sin retirar el diafragma. Cuando éste es finalmente extraído, debe ser lavado con agua fría y jabón, cubierto de talco y guardado en su estuche junto con el espermicida. Debe renovarse cada dos años, incluso antes si se observa en él alguna alteración o si la mujer cambia de peso de forma significativa; además, periódicamente el ginecólogo verificará si se trata del tamaño adecuado, pues las medidas del fondo de la vagina y del cuello uterino pueden experimentar alguna variación.
Este método resulta especialmente útil para las mujeres a las que por alguna razón se recomienda que no utilicen la píldora ni el DIU, y también para las que tienen relaciones sexuales ocasionales o poco frecuentes. Por el contrario, este método no debe utilizarse en aquellos casos en los que la mujer presente malformaciones vaginales o del cuello uterino, vaginitis, cervitis o inflamaciones del útero.
Los principales inconvenientes que puede presentar este método son que puede favorecer las infecciones vaginales o del tracto urinario en algunas mujeres, y que el látex o los espermicidas pueden provocar algunas reacciones alérgicas.
Su eficacia se cifra en torno a un 97 ó 98%, es decir, por cada 100 mujeres que usan el diafragma con espermicida y de forma correcta durante un año, sólo se producen 2 ó 3 embarazos accidentales.

