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Masturbación Femenina

Lunes, Febrero 12, 2007

¿Es la masturbación cosa de hombres?

Los chicos se masturban, solos o en grupo; lenta o rápidamente; en una postura o en otra, pero el caso es que los chicos se masturban.

Pero ¿y las chicas? Siempre se consideró que la masturbación era cosa de hombres. De hecho aún hoy parece que lo sea. Apenas se habla de masturbación femenina.

¿Qué hay de malo en procurarse placer a una misma? Nada. Nada de lo que avergonzarse, nada de lo que sentirse culpable. Masturbarse debería considerarse algo natural, algo primordial que forma parte de nuestras vidas, exactamente igual que comer o dormir. Hay muchas razones para autosatisfacerse, aunque luego no se lo cuentes a nadie. Básicamente es liberador, divertido y sano, muy sano (hasta la OMS. ensalza sus virtudes) 

Entre un 70 y un 82 por ciento de las mujeres se masturba hasta el orgasmo alguna vez en su vida. Muchas empiezan pasados los 20 años, o cuando ya han realizado el coito. Es posible que algunas mujeres no se masturben nunca. La frecuencia suele variar dependiendo de las circunstancias, pero la investigación demuestra que las mujeres que mantienen una relación sexual activa, se masturban tanto como las que no la mantienen. La masturbación es un excelente modo de descubrir tus respuestas sexuales, además de satisfacer tus deseos. La masturbación es una experiencia muy personal y privada. Muchas mujeres descubren masturbandose formas mejores de excitarse y de llegar al orgasmo durante el coito, incluso puede contribuir a que algunas experimenten orgasmos múltiples. Hay mujeres que se tumban quedandose quietas al masturbarse, usando las manos sólo con los genitales. Otras prefieren moverse vigorosamente y acariciarse los pechos con las manos, además de los genitales. También se puede recurrir al uso de lubricantes para ayudar a que los dedos se deslicen, intensificando el placer de la masturbación.

¿Cómo masturbar a una mujer? Las necesidades sexuales de cada mujer varían ampliamente, cada mujer tiene sus propias preferencias y deseos. Lo mejor es descubrir cuales son las necesidades de tu compañera, para ayudarte puedes pedirle que te guíe su mano y te enseñe lo que más le gusta. No es necesario que te concentres sólo en los genitales, recuerda también los senos y el ombligo. Acaricia el prepucio del clítoris de tu compañera, primero por un lado y después por otro, acordandote de variar el ritmo y la presión. Es fundamental que las presiones sobre el clítoris sean pequeñas para no reducir la estimulación. Los labios menores o internos son muy sensibles al tacto. Acaricia la vagina con toda la mano y si la lubricación es adecuada introduce tus dedos en el interior de la vaginas.

MASTURBACIÓN MUTUA

La masturbación mutua es una buena manera de preparar el camino hacia el coito, o continuar cuando el camino hacia el coito completo resulta dificil, por enfermedad, por encontrarse en la última etapa del embarazo o bien por que a uno de los dos no le apetece sexo con penetración Gracias a las manos se pueden realizar movimientos de una gran precisión, que harán que los dos disfrutéis de las mejores sensaciones juntos. Mediante caricias descubrirás con todo detalle el cuerpo de tu pareja. Y mediante estos pequeños juegos podrás expresar de forma libre tus deseos y prefencias, haciendole saber a tu pareja lo que más te gusta.

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Desarrollo de la Sexualidad (IV)

Sábado, Febrero 10, 2007

SEXUALIDAD Y ENVEJECIMIENTO

El proceso de envejecimiento conlleva una serie de cambios físicos y psicológicos que afectan de diferente forma y momento a cada persona.

Todavía es una creencia extendida que las personas mayores pierden el interés por la sexualidad o no deben mantener relaciones sexuales, debido a su edad y a sus condiciones físicas. Pero no tiene por qué ser así, pues la edad no es un impedimento para la actividad sexual.

Así pues, la vida sexual no termina aunque se produzcan ciertos cambios en la respuesta sexual, debidos al paso de los años, a los medicamentos, a alguna enfermedad o a la propia angustia y preocupación por la potencia sexual. Estos cambios, que deben considerarse completamente normales, pueden incluir una mayor dificultad para lograr una erección, la necesidad de una estimulación más prolongada para llegar al orgasmo y que los testículos no se eleven tanto en el escroto durante la excitación.

Por otro lado, no existe un equivalente masculino del proceso de menopausia experimentado por la mujer, y los cambios hormonales experimentados por los hombres a partir de los cincuenta años son menos significativos que los de las mujeres. Se produce una reducción gradual en la producción de testosterona que da lugar a que en las eyaculaciones haya menos semen y menos espermatozoides, pero aunque en menor cantidad, el hombre sigue produciendo testosterona, semen y espermatozoides hasta el final de su vida.

Existe la creencia popular de que las personas que moderan su actividad sexual durante la juventud, disfrutan de una vida sexual más larga. Pero esta afirmación, carente de bases científicas, es errónea, puesto que recientes estudios sexológicos han demostrado que los que han sido más activos y han mantenido una práctica sexual continua y equilibrada, probablemente disfrutarán de una mayor capacidad de respuesta sexual en años posteriores.

Para las personas de la tercera edad es recomendable realizar un chequeo anual para comprobar su estado de salud en general. Es bastante frecuente entre los varones sufrir problemas de próstata, cuyo endurecimiento puede dificultar la micción; en ocasiones basta una intervención quirúrgica para solucionarlo.

También se aconseja que aquellas parejas que tengan algún problema relacionado con el funcionamiento sexual, se realicen un examen médico para obtener un diagnóstico y poner en marcha el tratamiento adecuado. Algunas terapias son extremadamente sencillas y posibilitan un mejor desenvolvimiento en la relación sexual, al tiempo que alivian la tensión por el desconocimiento de lo que ocurre.

Por último, es preciso recordar que el sexo es mucho más que el coito, y que la realización de éste no es imprescindible para la obtención de placer. Otras actividades sexuales como el sexo oral-genital y las caricias mutuas sirven de igual forma para la expresión física del afecto y la ternura. Las parejas pueden aprender nuevas técnicas de excitación para incrementar el placer de ambos.

Desarrollo de la Sexualidad (III)

Sábado, Febrero 10, 2007

DESARROLLO SEXUAL Y PUBERTAD

La pubertad es la adquisición de la capacidad física para la reproducción, y se produce como resultado de la actuación de varias hormonas sobre el cerebro y el cuerpo. Este período se caracteriza no sólo por una serie de transformaciones físicas, sino que además conlleva ciertos cambios psicológicos, sociales y ambientales que tienen lugar hasta que el individuo alcanza la edad adulta.

Es recomendable que exista una comunicación adecuada entre padres e hijos para que éstos se encuentren preparados para asumir con normalidad las modificaciones que va a experimentar su cuerpo. Asimismo, se ha comprobado que una mayor información sexual aporta seguridad al adolescente, le permite eliminar tabúes y contribuye a evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

En esta época son importantes las interacciones del individuo con otras personas de su edad, puesto que le preparan para las relaciones adultas. El adolescente experimenta nuevas emociones y sentimientos, se enamora y define cuáles son las características deseables en sí mismo y en su compañera. También en estos años se determinan los estímulos que desencadenarán la excitación y satisfacción sexual.

Se produce el inicio de nuevas actividades sexuales como el beso, las caricias y, en muchas ocasiones, el coito.

La pubertad está condicionada por la reactivación hormonal, que da lugar a cambios en la estructura ósea y muscular. El comienzo de este proceso suele producirse en el varón entre los 9 y 15 años de edad, etapa en la que se observan cambios físicos como el crecimiento de los testículos y la aparición de vello púbico en la base del pene, al tiempo que la piel del escroto se hace más rojiza y gruesa.

Antes de los 16 años aumenta la longitud del pene, los testículos y el escroto continúan creciendo, así como el resto del cuerpo: los hombros se ensanchan, se gana estatura y aparece vello en las axilas y en la cara. Debido al aumento de grasas en la piel, es frecuente la aparición de acné. La laringe se agranda y la voz comienza a ser más grave, y aparece la nuez. El desarrollo de los órganos reproductores internos da lugar a las primeras eyaculaciones con líquido seminal. La capacidad reproductora del hombre comienza a partir de la espermatogénesis o producción de espermatozoides.

Aproximadamente entre los 18 y 20 años, ha crecido vello en los muslos y también en el pecho y en el abdomen, el muchacho ya ha adquirido la estatura de un adulto y se ha completado la evolución de los genitales característica de esta etapa.

El término adolescencia se refiere al periodo completo de desarrollo físico, emocional e intelectual que tiene lugar desde la niñez hasta la edad adulta. Tras aprender el funcionamiento de su cuerpo y tener varias experiencias sexuales, en la edad adulta el varón alcanza la madurez sexual, es decir, asume la sexualidad como parte integrante de la vida del ser humano y le dota de un significado acorde a su entorno, personalidad y vivencias. Si posee una pareja estable, la relación sexual intensificará el vínculo existente entre ambos y constituirá un importante elemento de comunicación y de expresión de sentimientos.



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